Siendo la primera calidad de un escenario el hacerse olvidar. Numerosos son los espectáculos que se desarrollan en lugares polivalentes, en refectorios, en los grandes vestíbulos de los asilos,… Es algo muy corriente y, digámoslo enseguida, afortunadamente que se puedan llevar a cabo.
No obstante, la mayoría de las veces resulta difícil para
los artistas habitar dichos espacios aun dando lo mejor de si mismos. A ello
se le añade también, la dificultad de atraer la atención
del público en un lugar que fácilmente es evocador de su vida
cotidiana o de otras situaciones. La ausencia del “oscuro”, luces
inadecuadas, resonancias incongruentes,… todo ello puede ir en detrimento
del espectáculo.
Por esta razón, Histoires sans Paroles ha ideado un dispositivo ideal para “vestir” la escena, lo cual modificará totalmente el ambiente. Con una iluminación adecuada, dicho dispositivo provocará la sensación, durante una hora, de encontrarse en un teatro de verdad.
Las cortinas de terciopelo negro* crearán esa atmósfera tan
propia de los teatros, cuando el espectáculo es una fiesta.
El dispositivo es autónomo y no precisa fijarse ni en las paredes ni
en el suelo. Graduable, es apto para adecuarse en condiciones de espacio diferentes.
*Terciopelo negro, incombustible. Clasificación contrafuego M1